La nueva cinta animada de Tom y Jerry, titulada “La Brújula Mágica”, sorprende por su enfoque y por el tipo de historia que propone. Lejos de limitarse a la comedia de persecuciones, la película se construyó como un proyecto pensado para conectar con el público asiático, al ser una coproducción entre Warner Bros. y dos compañías chinas, China Film Group y Origin Animation. El director Zhang Gang, quien también firma el guion, arma una trama que bebe del folclore oriental y coloca a los personajes en un relato de fantasía con humor, acción y momentos emotivos. La historia inicia cuando Jerry se dirige a un museo para visitar una exposición sobre la antigua China, donde se resguarda la legendaria Brújula Mágica. El guardián del recinto resulta ser Tom, y el inevitable choque entre ambos deriva en una persecución que termina dentro de la sala del artefacto. Por accidente, la brújula los transporta al pasado. En ese contexto aparece una leyenda central: un ser divino llamado Fénix, antes arrogante y dañino para una aldea, es castigado por la máxima deidad. Lo convierte en humano, lo priva de la brújula y le impone una condena: enmendar sus errores y recuperar el objeto en un plazo de 300 años. Acompañado por gárgolas de diseño peculiar, Fénix termina como protector del poblado y organizador del festival de Año Nuevo, donde la pirotecnia marca la celebración. El antagonista es la Mega Ratota, una rata con genio tecnológico que comanda un ejército, incluye máquinas y un dragón mecánico, y busca la brújula para hacerse de poder y dominar. En las primeras secuencias, la lucha entre Fénix y la Mega Ratota parece inclinarse hacia el desastre, hasta que Tom y Jerry irrumpen de manera accidental y cambian el curso de la confrontación. Desde ahí, la película desarrolla un viaje con referencias culturales, escenas de acción y una animación moderna. El relato, no obstante, da peso importante a la historia de Fénix —con ecos de leyendas orientales— y por momentos los protagonistas funcionan como acompañantes dentro de un universo mayor. Aun así, conservan instantes de lucimiento con comedia física, guiños nostálgicos y referencias a la música clásica de la franquicia. Para quienes disfrutan las historias de época con fantasía oriental, la película ofrece batallas finales llamativas y un tono distinto al del cine animado occidental. Es una opción recomendable tanto para fans de Tom y Jerry como para público que busca una aventura diferente.