Especialistas y artistas señalaron que la inteligencia artificial debe utilizarse como una herramienta complementaria y no como un reemplazo de los procesos creativos. Destacaron que la sensibilidad humana y la interpretación cultural siguen siendo elementos esenciales en la producción artística. Asimismo, coincidieron en la necesidad de establecer lineamientos éticos para el uso de estas tecnologías y proteger los derechos de autor.